Transporte marítimo

Seguro de transporte marítimo: por qué el flete NO cubre tu mercancía

Un buque portacontenedores cargado navegando en mar abierto bajo un cielo gris

Hay una suposición peligrosa que casi todo importador hace la primera vez: “si le pasa algo a mi carga durante el viaje, la naviera responde”. No es así. El flete que pagas mueve tu contenedor de un puerto a otro; no garantiza el valor de lo que va dentro. Y la diferencia entre lo que crees que estás cubierto y lo que realmente lo estás puede arruinar una operación. En esta guía te explicamos qué no cubre el flete, el susto que casi nadie ve venir (la avería gruesa) y cómo funciona el seguro de carga.

La brecha del seguro de carga: el valor de tu mercancía es una barra alta; lo que responde la naviera por ley (~2 DEG/kg) es un escalón mínimo; el hueco entre ambos es lo que cubre el seguro. Debajo, los 3 niveles de cobertura: F.P.A. (básica), W.A. (media) y Todo Riesgo / All Risks (amplia, recomendada).
La naviera solo responde de una parte mínima del valor. Esa brecha —y la avería gruesa— es lo que cubre el seguro.

La verdad incómoda: la naviera responde muy poco

La responsabilidad del transportista marítimo está limitada por ley (los convenios internacionales de transporte, las Reglas de La Haya-Visby). El límite es aproximadamente:

2 DEG por kilo o 666,67 DEG por bulto, el que resulte mayor.

(DEG = Derechos Especiales de Giro, una unidad del FMI; 1 DEG ≈ 1,2-1,3 USD.)

Traducido: imagina un contenedor con 20.000 € de electrónica que se pierde en el mar. Si esa carga pesa, pongamos, 2.000 kg → la naviera podría acabar respondiendo por unos 4.000 DEG (~5.000 €)… y eso en el mejor de los casos y tras pelearlo. A menudo, por el límite “por bulto”, sale aún menos. El flete mueve la caja; no te devuelve su valor.

Esa brecha entre lo que vale tu mercancía y lo que la naviera está obligada a pagar es, justamente, lo que cubre el seguro de carga.

El golpe que casi nadie ve venir: la avería gruesa

Este es el argumento que convence hasta al más ahorrador. La avería gruesa (General Average) es un principio milenario del derecho marítimo:

Si el buque sufre un incidente (un incendio, una varada…) y el capitán sacrifica carga o incurre en gastos para salvar la expedición común, TODOS los dueños de la carga deben contribuir al coste en proporción al valor de su mercancía — aunque tu carga esté intacta.

Es decir: puede que tu contenedor llegue perfecto, pero si hubo un incendio a bordo (y en los grandes portacontenedores pasa más de lo que parece), te reclamarán tu parte proporcional de las pérdidas y del salvamento. Y aquí está lo duro: no te liberan la mercancía hasta que pagas o depositas una garantía (que puede ser un porcentaje alto del valor).

  • Con seguro: tu aseguradora se encarga de la garantía y de tu contribución. Retiras tu carga sin dramas.
  • Sin seguro: tienes que poner tú el dinero (o un aval) para rescatar tu propia mercancía, aunque esté impecable.

Solo por esto, el seguro de carga ya se paga a sí mismo.

Por eso existe el seguro de carga

El seguro de transporte (marine cargo) cubre esa brecha: te indemniza por el valor real de tu mercancía si sufre daño o pérdida en el viaje, y te cubre la avería gruesa. No sustituye al flete: lo complementa.

Los 3 niveles de cobertura (y cuál elegir)

Las aseguradoras ofrecen tres niveles. Los nombres cambian según el país o el clausulado, pero la lógica es universal:

Todo riesgo (All Risks ≈ ICC A)

  • Cubre cualquier daño o pérdida por causa externa en tránsito
  • La cobertura amplia · recomendada para carga general

Con avería (W.A. ≈ ICC B)

  • Pérdida total + daños parciales por fenómenos naturales
  • Intermedia (temporal, rayo, inundación…)

Libre de avería (F.P.A. ≈ ICC C)

  • La más básica: solo pérdida total y grandes accidentes
  • Barata, pero deja fuera casi todo daño parcial

Regla práctica: para mercancía general, todo riesgo (All Risks). Las otras dos ahorran unos céntimos y te dejan expuesto justo donde más pasa (los daños parciales).

Qué NO cubre (ni siquiera el “todo riesgo”)

“Todo riesgo” no es “absolutamente todo”. Quedan fuera:

  • Vicio propio o naturaleza de la mercancía (se oxida, fermenta, se derrite por sí sola).
  • Embalaje insuficiente — si la caja no era apta para el viaje, el daño es tuyo. (Ojo con esto al comprar en China.)
  • Retraso y pérdida de mercado (que llegue tarde y ya no lo quieras).
  • Guerra y huelga: van aparte, como coberturas adicionales (War & Strikes). Se añaden solo si la ruta lo pide.

Cómo se calcula: el valor asegurado y la prima

  • Valor asegurado = valor CIF × 110 %. El 10 % extra es estándar del sector: cubre tu beneficio esperado y los gastos, para que una pérdida total no te deje “a cero”, sino entero.
  • Prima: un pequeño porcentaje del valor asegurado, típicamente ~0,1 %-0,3 % para carga general de bajo riesgo (orientativo; depende de mercancía, ruta y cobertura). Es de lo más barato que pagas en toda la operación para lo mucho que protege — y forma parte del coste real de importar.

Dos detalles prácticos que evitan sustos

  1. Cobertura “almacén a almacén”, pero con límite de tiempo. El seguro cubre desde que la mercancía sale del almacén de origen hasta que llega al tuyo… pero suele caducar a los ~60 días de descargarse del buque si aún no la has retirado. Moraleja: no dejes la carga muerta en el puerto.
  2. Si hay daño, actúa rápido. Pide peritaje de inmediato, reclama por escrito al transportista, y guarda todos los documentos (póliza, B/L, factura, packing list, informe de peritaje). El plazo para reclamar suele ser de 2 años.

En resumen

  • El flete no asegura tu mercancía: la responsabilidad de la naviera está limitada (La Haya-Visby: ~2 DEG/kg o 666,67 DEG/bulto).
  • La avería gruesa puede obligarte a pagar aunque tu carga esté intacta → el seguro te cubre eso.
  • Elige todo riesgo (All Risks) para carga general; W.A. y F.P.A. son más flojas.
  • Ojo con las exclusiones (embalaje, vicio propio, retraso) y con guerra/huelga (van aparte).
  • Valor asegurado = CIF × 110 %, prima ~0,1-0,3 %: barato para lo que protege.

En EasyChinaShipping te contratamos y gestionamos el seguro de carga junto con tu envío: te decimos la cobertura que te conviene, calculamos el valor asegurado y, si algo pasa, te acompañamos con la reclamación. Mira nuestro transporte marítimo desde China, o pídenos que incluyamos el seguro en tu próxima cotización.

Relevante si importas a estos destinos

← Volver al blog