El coste real de importar de China: qué es el landed cost y cómo calcularlo por unidad
Cuando pides precio a una fábrica china, el número que te dan (el precio EXW o FOB) es solo la punta del iceberg. El coste real de tu producto —el que de verdad tienes que usar para poner precios y calcular márgenes— es el que tiene tu mercancía cuando ya está en tu almacén, con todo pagado. Eso es el landed cost (coste puesto en destino), y calcularlo bien es lo que separa a un comprador profesional de quien improvisa. En esta guía te enseñamos a montarlo pieza a pieza y, sobre todo, a repartirlo por unidad correctamente.
Qué es el landed cost (y qué NO incluye)
El landed cost es la suma de todo lo que te cuesta llevar un producto desde la fábrica hasta tu almacén, expresado por unidad:
Precio del producto + costes de origen + flete + seguro + arancel + costes en destino + transporte interior — todo dividido entre las unidades.
Lo que hace potente el concepto es lo que deja fuera a propósito: el IVA de importación. Y aquí está la primera idea que casi todo el mundo mezcla mal.
El principio que lo cambia todo: coste real ≠ desembolso recuperable
No todo lo que pagas en la aduana es coste. Hay que separar dos cosas:
- El arancel es coste real. No se recupera. Se queda pegado a tu mercancía para siempre y entra en el landed cost.
- El IVA de importación NO es coste (si importas como empresa con derecho a deducción). Lo pagas al entrar, pero lo recuperas en tu declaración, igual que el IVA de cualquier compra. Es un desembolso temporal, no un coste. Por eso queda fuera del landed cost.
Si metes el IVA dentro del coste del producto, te saldrán unos márgenes falsamente malos y pondrás precios equivocados. (La mecánica en cascada de arancel + IVA la explicamos aparte en Aranceles e IVA al importar de China.)
El matiz que casi nadie tiene en cuenta: el IVA recuperable sí cuesta (tesorería)
Que el IVA se recupere no significa que sea gratis. Entre que lo adelantas en la aduana y que lo recuperas en tu declaración pueden pasar semanas o meses. Ese dinero está inmovilizado: es capital circulante que no puedes usar para otra cosa. En pedidos grandes, ese “préstamo forzoso a Hacienda” pesa.
La buena noticia: existe una palanca para eliminarlo casi por completo, el IVA diferido de importación. En España se activa dándote de alta en el REDEME (con declaración mensual): en vez de pagar el IVA en la aduana y esperar a recuperarlo, lo liquidas y deduces a la vez en tu declaración → desembolso cero. En Reino Unido y otros países de la UE existe el equivalente (postponed VAT accounting). Muchos importadores no lo tienen activado y están financiando a Hacienda sin necesidad.
Los componentes, uno a uno (siguiendo la cadena)
El landed cost se construye recorriendo la mercancía desde la fábrica hasta tu almacén. El Incoterm que pactes con el proveedor decide dónde empieza tu responsabilidad (y qué costes ya van incluidos en su precio), así que el primer paso siempre es normalizar todo al mismo punto de partida.
- Precio del producto. El de la factura del proveedor. Ojo: si es EXW, es solo el precio “en la puerta de la fábrica” y todo lo demás corre de tu cuenta desde ahí.
- Costes de origen (los grandes olvidados del EXW). Recogida en fábrica, despacho de exportación chino, manipulación en la terminal de origen (THC), documentación. Con EXW estos costes te los comes tú y no aparecían en el precio que comparaste.
- Flete internacional. Marítimo o aéreo. Es la partida que hay que imputar bien por unidad (sección siguiente).
- Seguro de la mercancía. Un pequeño porcentaje del valor; barato comparado con lo que cubre.
- Arancel. Coste real. Se calcula sobre el valor en aduana, que en la UE y casi todo el mundo es el CIF (producto + flete + seguro) → el transporte también paga arancel. (EE. UU. es la excepción: usa el valor FOB, solo la mercancía.)
- Costes en destino. Manipulación en terminal (THC de destino), desconsolidación si vino en grupaje (LCL), honorarios del despachante de aduanas y, en algunos países, tasas propias (en EE. UU., por ejemplo, la MPF y la HMF).
- Transporte interior hasta tu almacén.
Todo eso, sumado y dividido entre las unidades, es tu landed cost unitario. El IVA va aparte.
El corazón del cálculo: cómo imputar el flete por unidad
Aquí está el error más común y más caro: repartir el flete como un porcentaje del valor de cada producto. Está mal, porque el transporte no se cobra por valor: se cobra por lo que tu carga ocupa o pesa. Repartir por valor infla el coste de los productos caros y abarata artificialmente los voluminosos baratos → precios por SKU equivocados en cualquier envío mixto.
Una aclaración importante: este reparto por unidad lo haces tú, no tu agente de carga. Depende de tu mercancía, tu negocio y tu industria —tú tienes el packing list y sabes qué es cada referencia—. El papel de un buen transitario es darte los datos fiables (el flete real, los aranceles, los avisos) y enseñarte el método; el cálculo final por unidad es tuyo. Dicho esto, así es como se hace bien: imputa con la misma unidad con la que te cobra el transportista.
Si viaja por mar (marítimo)
El flete marítimo se cobra por la regla W/M (“peso o medida”): lo que salga mayor entre el volumen (m³/CBM) y el peso. Como la inmensa mayoría de la carga de consumo “paga por volumen”, lo correcto es imputar el flete según los metros cúbicos que ocupa cada unidad, dato que sacas del packing list (el romaneo indica las dimensiones de cada bulto).
- LCL (grupaje): pagas por tu volumen → reparte el flete entre las unidades en proporción a su CBM.
- FCL (contenedor completo): pagas por el contenedor entero → el coste por unidad depende de cómo de lleno va. A partir de ~13-15 m³ suele compensar saltar de LCL a FCL; por debajo, el grupaje reparte mejor el coste. (Lo vemos en FCL vs LCL: contenedor completo o grupaje.)
Si viaja por aire (aéreo)
El flete aéreo se cobra por peso facturable = el mayor entre el peso real y el peso volumétrico (Largo × Ancho × Alto en cm ÷ 6000). Aquí lo lógico es imputar el flete por kilogramo facturable de cada unidad.
La pregunta clave antes de repartir: ¿tu producto es “de peso” o “de volumen”? Una pieza metálica pequeña y densa paga por peso; una funda de cojín ligera y abultada paga por volumen. Imputar con el criterio equivocado descuadra el coste unitario.
Marítimo · LCL (grupaje)
- Se cobra por volumen o peso, lo que sea mayor (casi siempre volumen)
- Imputa por los m³ (CBM) de cada unidad, según el packing list
Marítimo · FCL (completo)
- Se cobra por el contenedor entero
- Imputa: coste del contenedor ÷ unidades; mejora cuanto más lleno va
Aéreo
- Se cobra por peso facturable = máx(real, volumétrico)
- Imputa por los kg facturables de cada unidad
Ejemplo (envío mixto marítimo). Metes en el mismo contenedor 1.000 lámparas voluminosas y baratas y 1.000 herramientas pequeñas y caras. Si repartes el flete por valor, cargas casi todo el transporte a las herramientas (caras pero diminutas) y regalas transporte a las lámparas (que se comen el contenedor). Repartiendo por CBM, cada lámpara carga con su parte real de flete —que es lo que de verdad encarece la operación— y descubres que tu producto “barato” tenía peor margen del que creías.
Los costes que casi todos olvidan (y descuadran el cálculo)
Un comprador con experiencia deja provisión para estos, porque son los que convierten un buen margen en pérdidas:
- Demurrage y detention. Cargos por tener el contenedor retenido en el puerto (demurrage) o fuera del puerto sin devolver (detention). Son impredecibles y se disparan con cualquier retraso en el despacho. El agujero número uno de los landed cost “cerrados”.
- Moldes y utillaje (assists). Si le pagas a la fábrica un molde o troquel por separado, su valor legalmente debe sumarse al valor en aduana de los productos que fabrica. Casi nadie lo declara → coste (y riesgo) oculto.
- Antidumping y derechos compensatorios (AD/CVD). Derechos extra que pueden superar el 100 % del valor, aplicados a productos concretos de origen chino (acero, aluminio, neumáticos, cerámica, tornillería, paneles solares…). Dependen del código y del fabricante. Comprueba siempre si tu producto los tiene: un solo error aquí arruina la importación.
- Inspección de calidad, tasa de defectos y mermas. Un 3 % de defectos es coste real por cada unidad buena.
- Tipo de cambio y forma de pago. Comprar en USD o CNY y las condiciones de pago (anticipos) tienen coste financiero.
- Umbrales que cambian. Los mínimos exentos y los aranceles especiales se mueven. Por ejemplo, EE. UU. eliminó en 2025 el “de minimis” de 800 $ para envíos de origen chino: trocear pedidos para colarlos exentos ya no funciona. Confirma siempre los tipos vigentes para tu producto y destino en el momento de importar.
La fórmula, en una línea
Landed cost unitario = ( precio del producto + costes de origen + flete imputado por unidad + seguro + arancel + costes en destino + transporte interior ) ÷ nº de unidades
El IVA de importación va aparte (es recuperable; recuerda el coste de tesorería si no tienes IVA diferido).
En resumen
- El landed cost es el coste real de tu producto puesto en tu almacén, por unidad. Es la cifra con la que se ponen precios, no el precio de fábrica.
- Arancel = coste real (dentro); IVA = desembolso recuperable (fuera, pero con coste de tesorería que el IVA diferido elimina).
- El arancel se calcula sobre el CIF (flete y seguro incluidos) en casi todo el mundo; EE. UU. usa FOB.
- Imputa el flete como te lo cobran: por CBM (marítimo) o por kg facturable (aéreo), nunca por porcentaje del valor.
- Deja provisión para los costes olvidados: demurrage/detention, assists (moldes), AD/CVD, defectos y tipo de cambio.
En EasyChinaShipping no calculamos el margen de tu negocio por ti —eso es tuyo—, pero te damos las piezas fiables para que tu landed cost salga bien: el flete real, el cálculo de aranceles, el despacho de aduanas y los avisos de sorpresas como los antidumping antes de que embarques. Y te enseñamos a montarlo, como en esta guía. Mira nuestro transporte marítimo desde China y nuestra gestión de aduanas, o cuéntanos tu caso.